La historia que dio origen a una leyenda
Cuenta la leyenda que, a finales del siglo XIX, un padre yucateco, muy celoso de su hija, no permitía que recibiera la visita de su enamorado en casa.
Para que pudieran verse y conversar sin perder la distancia que él consideraba adecuada, mandó construir una silla especial donde pudieran mirarse de frente, hablar y compartir, pero sin acercarse demasiado.
Así nació el "confidente", también conocido como "silla de los enamorados" o "silla tú y yo".
Con el tiempo, esta silla se convirtió en parte de nuestra ciudad. Hoy forma parte de nuestros parques, plazas y paseos, siendo testigo silencioso de miles de historias, conversaciones y encuentros.


